Arroja el caso sus primeras víctimas
Despiden a 70 trabajadores del hotel Avalon Reef Club en Isla Mujeres
A menos de un mes de la detención del propietario de la cadena hotelera Avalon, Michael Eugene Kelly Holdgson, ya se tienen los primeros efectos en Quintana Roo, donde alrededor de 70 personas que laboraban en la promoción de tiempos compartidos en el hotel Avalon Reef Club en Isla Mujeres, denuncian que los "corrieron" sin pagarles.
Un grupo de afectados que trabajaban como Outside People Contact (OPC) o promotores de tiempo compartido en la calle y que prefirieron guardar el anonimato, indicó a Novedades de Quintana Roo que el 31 de diciembre se les informó que aquel sería su último día de labores en dicho hotel.
Después de esto se les entregó una carta de liberación, donde la cadena Avalon Resorts comunica que el portador de la misma salió en buenos términos de dicho desarrollo sin deudas pendientes por pagar ni cobrar.
La carta, firmada por el presidente del Club Vacacional, Ferdinand Montes, dice que se pagó al promotor el correspondiente finiquito cuando en realidad esto no ocurrió, según sostienen los quejosos, quienes accedieron a firmar el documento para ser aceptados en otros desarrollos.
Los afectados aseguran que hasta el momento no han sido recibidos por los directivos del hotel para el que laboraban, por lo tanto recurrieron el martes pasado alrededor de 15 personas a la Asociación de Clubes Vacacionales de Quintana Roo (Acluvaq) para externar su problema.
Aseguran que ahí fueron recibidos por la presidenta ejecutiva de la Acluvaq, Míriam Cortés Franco, que aunque no estaba en las oficinas, llegó para atenderlos y escuchar su queja por haber sido despedidos, según ellos.
Sin embargo, no obtuvieron la respuesta que esperaban: "Nos dijeron que mejor nos pusiéramos a trabajar, que podíamos interponer una demanda laboral, pero que eligiéramos entre dos formas de vivir: con problemas o sin problemas. Que si el dueño del hotel no podía pagar los 400 millones de dólares por los que se le detuvo, menos lo haría con nosotros", denunciaron.
Los "despedidos" argumentan que pueden acudir a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje para solicitar les paguen su finiquito, pero no tienen la certeza de quién respondería ante su queja, ya que fueron contratados por una empresa de recursos humanos con vínculos con el club vacacional a la que identificaron como Mercasol.